jueves, 6 de septiembre de 2012

Otra vez volvemos a lo mismo. "Volvemos"? No, yo vuelvo. Vos nunca volvés.
Esta situación se repite una y otra vez, seguramente por mi estupidez, porque no me doy cuenta de que todo cierra, porque no quiero darme cuenta de que no te importo.
Mi pregunta es "por qué me hiciste creer que te importaba?" y seguramente no tenga respuesta porque vivís desapareciendo. En realidad, no desapareces porque nunca apareces. Parece confuso, pero es muy simple en realidad.
Al principio todo andaba bien y era evidente que algo te pasaba, que cuando te viera íbamos a estar juntos y listo, todo lo demás era imaginable.
Y fue pasando el tiempo y cambiaste rotundamente, me decís que me querés, que tal vez te pase lo mismo que a mi, pero después sólo me ignorás y yo ya estoy cansada.
Con esto no quiero decir que me pasé años de mi vida esperándote, seguramente no dedique el tiempo suficiente para enamorarte ni me esforcé demasiado. Pero evidentemente de tu lado no voy a recibir nada, entonces mejor desaparecer que seguir insistiendo en algo que, al parecer, no existe ni existirá.
Es una situación fea porque sos una persona excelente, tenes muchísimas cosas que me encantan y, aunque no estoy completamente enamorada, llegue a quererte mucho. Pero tal vez no sos la persona que necesito, que merezco o la indicada para mi, aunque yo sueñe con que así sea.
Tal vez todo este juego no esta funcionando, por lo menos a mi ya me harto.
Sé como sos, sé que te cuesta expresarte y decir lo que sentís, pero no puedo vivir suponiendo cosas que tal vez no sean ciertas y aunque te recuerde de vez en cuando, esta vez tengo que ser fuerte y dejar de volver siempre a tus pies, esperando una respuesta, un abrazo, un beso, ALGO, y no recibir nada.
Ya no voy a volver, volviendo no logro nada y ya lo aprendí.
Y si alguna vez querés volver, aunque no te des cuenta, una parte de mi va a estar esperándote. Ojalá no sea tarde...